Cuartel de guerra: los equipos de campaña

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Nº 35 de la revista MasPoderLocal. Cuartel de guerra: los equipos de campaña.

Los procesos electorales son, ante todo, procesos de comunicación y requieren modelos que permitan a los candidatos conectar con los electores para asegurar el triunfo en elecciones cada vez más competidas. Para ello es indispensable diseñar un plan que proporcione al candidato una guía práctica y eficaz que le permita organizar su campaña y su equipo de trabajo, definir objetivos, estudiar al electorado, construir su imagen, definir los temas, diseñar los mensajes y elegir los mejores medios para transmitirlos.

En este número de Más Poder Local abordamos la organización del equipo de trabajo y la instalación de lo que se conoce como Cuarto de Guerra. Originalmente el término war room está asociado con las actividades militares. Y aplicado a la política, se define como la oficina central de mando donde se elaboran las estrategias y se toman las decisiones en una campaña. Es un cuerpo colegiado de trabajo diario que realiza las acciones tácticas de una campaña política moderna al responder al ataque o la denuncia.

El war room ayuda a la toma de decisiones mediante la consulta de datos y conocimientos precisos de los factores internos y externos. Tiene un valor estratégico. La información, la estrategia y la capacidad de mando son factores que resalta Carlos Sirvent, como indispensables para el buen funcionamiento del Cuarto de Guerra. Así, una estrategia correcta puede sobrevivir a una campaña mediocre, en tanto que una campaña muy creativa puede fracasar si no hay una hoja de ruta eficiente, advierte Carlos Reina. Investigación, estrategia y acción forman el triangulo virtuoso de las campañas electorales modernas, escribe Maximiliano Aguilar. Y el cuarto de guerra es el lugar donde confluyen los tres vértices. Este espacio de decisiones designa a un grupo especializado que reúne los principales hechos de la campaña electoral para su discusión, analiza los discursos de los adversarios y replica acciones lo más rápido posible, siempre con la intención de influir en la opinión pública.

Para Marco Antonio Pérez, la disciplina es un factor determinante en la conducción de una campaña. Sin orden y autoridad, difícilmente se cumplirán los objetivos planteados. Por ello, Eduardo Arévalo hace recomendaciones básicas para los equipos de campaña que incluyen a los miembros, el protocolo, el tiempo, la medición, el trabajo de aire y tierra, así como la diferenciación. Y Vladimir Ramos siguiere que si las campañas pudieran siempre comenzar por el inicio, éstas debería ser la integración del Cuarto de Guerra.

Imperdible en este número resulta la entrevista con Rubén Aguilar, ex vocero presidencial quien aborda, desde la visión de un comunicador polémico en una gestión también paradigmática para México, las próximas elecciones en este país. Y ante el proceso electoral más complejo de la historia, reconoce que hay personas en el sector de la consultoría política que venden espejitos de manera fraudulenta. Pero lo más grave es que hay quien los compra.

En este nuevo número de Mas Poder Local no pueden dejar de leer los ensayos sobre la posverdad, nombrada en 2016 como palabra del año por el Diccionario de Oxford, que intenta describir un momento en el que los electores dejan de lado los hechos objetivos y apelan principalmente a sus emociones y creencias. La Predisposición del Voto en la Era de la Posverdad; un Nuevo concepto de la modernidad para entender la política; y la Comunicación Política Cívica en la Era de la Posverdad, son ensayos que nos acercan al análisis de las nuevas tendencias en este campo.

Texto de la editorial de la revista:
Javier Sánchez Galicia

Coordinador del número 35.
Edición Abril 2018 – Más Poder Local.